Este hecho tuvo lugar en octubre de 2016, durante un encuentro por las eliminatorias del Mundial de Rusia 2018. Valencia, quien enfrentaba una “boleta de captura” por el impago de pensiones alimentarias en favor de su hija, estaba concentrado con el seleccionado ecuatoriano cuando un abogado se presentó con una orden de detención solicitada por su expareja. La situación involucraba una deuda cercana a los 17.000 dólares.
El primer intento de arresto ocurrió días antes del partido. Durante uno de los entrenamientos del Tri, agentes de la policía llegaron para hacer efectiva la orden; sin embargo, Valencia logró escapar por una salida alternativa al ser alertado sobre la situación. Pese a los dispositivos de seguridad implementados, el jugador logró ingresar al Estadio Atahualpa de Quito y jugar en el partido.
En el minuto 81, con Ecuador ganando 3 a 0 frente a Chile, el delantero se desplomó en el césped y solicitó atención médica. El cuerpo médico, al presentarse, llamó a una camilla y fue retirado en ambulancia. Esta estrategia resultó efectiva, ya que afuera lo aguardaban policías para llevarlo detenido, lo que no se concretó.
Tras el partido, la situación judicial dio un giro inesperado. El representante de Valencia, Gonzalo Vargas, comunicó que la jueza Martha Guerrero había revocado la orden de arresto tras una presentación de la defensa del futbolista, lo que permitió que Valencia dejara de estar en riesgo inmediato de detención.
El futbolista también ofreció su versión del conflicto, argumentando que existían otros procesos judiciales en curso con su expareja y que consideraba que la situación había sido manipulada para dañar su imagen. A lo largo de los años siguientes, la disputa familiar continuó por distintos canales judiciales.
Aquella escena aún persigue la carrera de Enner Valencia, convirtiéndose en un escándalo perdurable en el fútbol sudamericano. Posteriormente, el goleador ecuatoriano regularizó el pago de la manutención y recuperó la custodia de su hija, quien actualmente vive con él.
Valencia se une a Boca con una destacada trayectoria internacional, acumulando más de 180 goles a nivel de clubes. En total, ha disputado 581 partidos, anotando 184 goles y brindando 69 asistencias entre sus pasos por Emelec, Pachuca, West Ham, Everton, Tigres, Fenerbahçe e Internacional. Asimismo, con la selección de Ecuador ha jugado en 109 ocasiones y marcado 49 goles, convirtiéndose en el máximo goleador histórico del equipo.




















