Según trascendió, Montero concluyó el partido con una dolencia y hoy se someterá a estudios para establecer la gravedad de la lesión y determinar si podrá estar disponible para el encuentro del jueves ante O’Higgins.
Mientras tanto, el plantel que dirige Rodolfo Arruabarrena volverá a los entrenamientos por la mañana en el predio de Ezeiza, donde comenzará a preparar la revancha de los 16avos de final de la Copa Sudamericana.
La agenda de Boca proseguirá el miércoles con un viaje hacia Chile para encarar el crucial partido contra O’Higgins, que se llevará a cabo el jueves a las 21.30. El Xeneize llega con una ventaja mínima tras haber ganado 1-0 en el encuentro de ida en La Bombonera.
Ahora, todas las miradas estarán puestas en la recuperación de Montero. Si los estudios confirman una lesión, Arruabarrena podría verse forzado a realizar modificaciones en una pieza clave justo antes de un partido decisivo para las aspiraciones internacionales del equipo.
“Es un palo duro, un baño de realidad. Acá el responsable de la derrota soy yo, habrá que agachar la cabeza y trabajar”, comentó Arruabarrena en la conferencia de prensa posterior al partido.
Asimismo, hizo hincapié en el estado de ánimo del plantel: “El vestuario es un cementerio, y eso está bien, que duela. Pero nosotros mañana tenemos que empezar a trabajar el partido con O´Higgins. No hay tiempo para lamentos”.
Respecto a la rotación en el once titular, dejó claro que una derrota no cambiará su filosofía ni su confianza en los jugadores: “Sé lo que tengo, en eso estoy tranquilo.”



















