La entidad realizó sus primeras colocaciones con instrumentos ajustados por UVA, vinculados al dólar y a tasa fija en moneda estadounidense. Según explicó Mauricio Albanesse, subgerente general de Finanzas del banco, la decisión no respondió únicamente a una necesidad inmediata de liquidez, sino también al objetivo de fortalecer el vínculo con los inversores, desarrollar capacidades internas y comunicar al mercado la situación financiera y el plan estratégico de la institución.
La respuesta de los inversores superó las expectativas iniciales. El interés alcanzó tanto a fondos e inversores institucionales como a empresas y pymes de distintas partes del país, que se acercaron para conocer las características de las emisiones.
“Salir al mercado de capitales después de 30 años es un lindo hito. Estamos muy contentos porque esto nos permitió diversificar las fuentes de fondeo y construir una relación más cercana con el mercado”, sostuvo Albanesse.
Las dos colocaciones realizadas terminaron superando los montos previstos inicialmente. Para el ejecutivo, el resultado confirmó la demanda existente y permitió avanzar con la idea de mantener una presencia periódica en el mercado.
“Esto no iba a ser un solo evento. Vamos a tratar de que tenga cierta periodicidad para mantener el contacto con el mercado y fortalecer nuestra capacidad de fondeo”, afirmó.
Una de las principales aplicaciones previstas para los recursos es el financiamiento hipotecario. El Banco Nación considera que los créditos para vivienda, por sus plazos extensos, no pueden depender exclusivamente de depósitos de corto plazo. Por eso, las emisiones ajustadas por UVA buscan extender los plazos de financiamiento y acompañar el crecimiento de la cartera hipotecaria.
Las emisiones en dólares, en tanto, están orientadas a proyectos de mayor plazo y permiten mejorar el calce entre los activos y pasivos de la entidad. De esta manera, el banco optó por ofrecer tres tipos de instrumentos con diferentes características, en lugar de concentrar su estrategia en una única alternativa de financiamiento.
Albanesse también señaló que el Banco Nación mantiene una política estricta para determinar el costo de sus emisiones, con el objetivo de que las condiciones obtenidas sean compatibles con las tasas activas y contribuyan a preservar la rentabilidad de la entidad.
El escenario financiero internacional representa, de todos modos, un factor a considerar. El ejecutivo reconoció que la volatilidad y el aumento de las tasas de interés elevaron el costo del financiamiento, aunque aseguró que esto no modificó la estrategia del banco.
La entidad ya cuenta con la documentación necesaria para realizar nuevas emisiones y analiza el momento adecuado para regresar al mercado en función de las condiciones financieras y de sus propias necesidades de fondeo.
“Estamos preparados. Cuando identifiquemos que las condiciones de mercado son favorables y que existen razones internas para hacerlo, seguramente volveremos a emitir”, concluyó Albanesse.




















