El Gobierno Cierra el PEVI y Elimina Contribución Obligatoria de la Vitivinicultura: Sturzenegger Denuncia un “Impuesto para Privados”
El panorama de la industria vitivinícola argentina experimentó un cambio drástico este martes 5 de mayo con el anuncio del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger. En un movimiento que el funcionario calificó de poner fin a una “aberración” de más de dos décadas, se declaró el cierre del Plan Estratégico Argentina Vitivinícola 2020 (PEVI) y, crucialmente, la eliminación de las contribuciones obligatorias que históricamente han financiado a la Corporación Vitivinícola Argentina (COVIAR).La Denuncia de un “Impuesto Regalo a Privados”
A través de su cuenta en la red social X, Sturzenegger no dudó en catalogar la situación como “una historia increíble” que ponía al descubierto un mecanismo estatal perjudicial. “Eliminamos un impuesto que el Estado había regalado a privados,” afirmó el ministro. La esencia de su crítica radicó en la existencia de un tributo que, inusualmente, no tenía como destino las arcas públicas ni la financiación del gasto estatal, sino la recaudación directa para una entidad privada: la COVIAR.
“Hoy, luego de más de 20 años, terminamos con esta aberración que tenía a la industria del vino y a todos nosotros como víctimas,” sentenció Sturzenegger, destacando la finalización de un sistema que, a su juicio, lastimaba la competitividad del sector.El Mecanismo de Financiación de COVIAR
El ministro detalló con precisión cómo se estructuraba la financiación de la COVIAR. Desde el año 2004, una contribución de carácter obligatorio se imponía a todas las bodegas y productores vitivinícolas del país, afectando múltiples etapas de la cadena de valor:
Por elaboración: Se pagaba un canon por cada litro elaborado de vino y mosto.
Por embotellamiento: Otra contribución se aplicaba por cada litro de vino embotellado.
Por comercialización: Se exigía un pago por cada litro vendido de mosto.
Por materia prima: Finalmente, el tributo alcanzaba a cada kilo de uva que ingresaba a los establecimientos procesadores.
El punto central de la crítica de Sturzenegger fue el destino de estos fondos: “Pero ese tributo no iba al Estado sino que iba a financiar a la COVIAR. Una entidad conducida por el sector privado y cuyo objetivo era implementar el PEVI.”El Fracaso del PEVI y la Reducción de Competitividad
El Plan Estratégico Argentina Vitivinícola 2020 (PEVI) había sido lanzado con promesas ambiciosas: posicionar a Argentina entre las industrias vitivinícolas más destacadas globalmente, alcanzar la marca de USD 2.000 millones anuales en exportaciones y capturar el 10% del volumen del comercio mundial de vinos para el año 2020.
Sin embargo, Sturzenegger contrastó la aspiración con la realidad de 22 años de implementación. “La realidad 22 años después es que las exportaciones nunca llegaron a la marca de USD 2.000 millones anuales,” señaló, indicando el fracaso en el cumplimiento de los objetivos macro.
Peor aún, según el funcionario, la COVIAR se convirtió en un obstáculo. “La COVIAR, lejos de aportar competitividad, en realidad la reducía,” sostuvo el ministro. La situación se agravaba con el manejo de la contribución obligatoria:
Ajustes Excesivos: En 2024, el ajuste de la contribución superó a la inflación en 97,2 puntos porcentuales (pp), y en 2025, en 13,5 pp.
Aumento Ilegal: Sturzenegger denunció que, a pesar del fracaso del plan, la contribución subía por encima de la inflación, y más grave aún: “¡la misma COVIAR se atribuía la facultad de aumentar su propia contribución! Ay Diosito mío. COVIAR estaba cobrando en la ilegalidad,” apuntó, sugiriendo que la entidad se había extralimitado en sus funciones.
La Resolución que Sella el Fin
Para materializar el fin de esta “aberración”, el ministro confirmó la publicación de la Resolución 55/26 de la secretaría de Agricultura en el Boletín Oficial. Esta normativa tiene tres efectos fundamentales:
Declara el cumplimiento del plazo del PEVI a la fecha.
Establece la finalización de las contribuciones obligatorias previstas en el art. 10 de la Ley 25.849.
Termina con cualquier otra fuente de financiamiento de origen público nacional del plan.
Una Transformación Profunda para el Sector
Sturzenegger enmarcó esta decisión dentro de un proceso de “profunda transformación de la industria vitivinícola argentina,” enfocado en la desregulación y la liberación de cargas al sector privado.
“Sacamos al Estado de adentro de la bodega, sacamos los controles redundantes sobre el proceso productivo, y ahora también sacamos la contribución obligatoria que afectaba la competitividad del sector,” enumeró el ministro.
El mensaje final del gobierno es de confianza plena en la capacidad del sector privado vitivinícola, siempre y cuando se le permita operar sin cargas indebidas. “La industria vitivinícola sabe lo que tiene que hacer. Lo único que necesitaba es que la dejen trabajar y que la (nosotros) dejen de expoliar,” concluyó Sturzenegger, cerrando su comunicado con el lema libertario: “Entre todos llegamos a esta normativa que nos libera del yugo de este impuesto con beneficio en privados. VLLC!”




















