Este acontecimiento se presentó en la noche del martes en el oratorio que se encuentra en la residencia de Rosana Mendoza, quien es la propietaria de la imagen. La mujer relató a medios locales que un niño había estado rezando en el lugar y, una vez que se retiró, ella se acercó a observar más detenidamente a la Virgen.
“Estaba un niño orando y cuando se fue observé anoche que la Virgen volvió a derramar lágrimas que parecen sangre”, comentó Mendoza.
Mendoza indicó que alrededor de las 21.30 notó que el rostro de la imagen estaba nuevamente cubierto. “Esto no deja de sorprendernos porque pasaron dos años desde la última vez que lloró”, agregó.
El último episodio de este tipo había tenido lugar en julio de 2021, cuando Mendoza había encendido una vela y rezado por la aparición de Loan Peña y otra nena que se encontraban desaparecidas. De acuerdo a lo que relató en aquel momento, ingresó al oratorio cerca de las 13.15 y encontró el rostro de la Virgen cubierto nuevamente por manchas que se asemejaban a lágrimas de sangre.
La imagen, que mide aproximadamente 50 centímetros y está elaborada en yeso, pertenece a la familia Frías-Mendoza, que vive en la calle San Lorenzo de Metán, donde también se ubica el oratorio.
Según el testimonio de los miembros de esta familia, el primer llanto de la Virgen ocurrió el 5 de abril de 2017, alrededor de las 8.15, momento en el que la Virgen Rosa Mística derramó lágrimas por primera vez.
Desde entonces, los supuestos fenómenos que rodean la imagen han causado revuelo entre los habitantes de Metán. Sin embargo, la Iglesia de Salta no ha llevado a cabo un reconocimiento oficial de estos sucesos como fenómenos sobrenaturales.




















