De acuerdo con datos de la Secretaría de Trabajo, el empleo independiente también registró una disminución mensual de 0,2%. La caída estuvo explicada por la reducción de trabajadores autónomos, que bajaron 0,8%, y de monotributistas sociales, que descendieron 2%. En cambio, la cantidad de monotributistas aumentó 0,1%.
En términos absolutos, la ocupación registrada se redujo en 6.971 puestos respecto de abril. El sector privado explicó la mayor parte de la baja, con 9.059 empleos menos. En sentido contrario, el sector público incorporó 736 trabajadores y el empleo en casas particulares sumó 1.352 puestos. El monotributo agregó otros 2.676 trabajadores.
En la comparación interanual, el empleo asalariado registrado cayó 1,5%, equivalente a 148.500 trabajadores menos. El sector privado concentró la mayor parte del retroceso, con una pérdida de 137.500 puestos, equivalente a una baja del 2,2%. En el empleo público, la reducción fue de 0,5%, con 17.500 trabajadores menos.
El trabajo en casas particulares mostró una evolución diferente y aumentó 1,5% interanual, con 6.500 trabajadores más.
El empleo independiente, en tanto, creció 1,4% frente a mayo de 2025, lo que representa 38.800 personas adicionales. Dentro de esta modalidad, los aportantes al monotributo aumentaron 2%, con 42.700 personas más, mientras que los monotributistas sociales crecieron 1,3%, equivalente a 3.000 personas.
Los trabajadores autónomos fueron la única categoría del empleo independiente que registró una caída interanual: disminuyeron 1,7%, con 6.800 personas menos.
Desde noviembre de 2023, la ocupación asalariada acumula una pérdida de 337.365 puestos. El sector privado concentra la mayor parte del retroceso, con 241.176 empleos menos, seguido por el sector público, que perdió 79.865 puestos. En el trabajo en casas particulares se registraron 16.324 trabajadores menos. En contraste, el monotributo incorporó 160.573 trabajadores durante el período.
El informe de la Secretaría de Trabajo señaló que el empleo asalariado formal privado mantiene una tendencia descendente desde septiembre de 2023. La contracción fue especialmente fuerte durante el primer trimestre de 2024, aunque posteriormente se moderó y se estabilizó durante la segunda mitad de ese año. Entre octubre y diciembre de 2024 hubo una recuperación moderada que permitió recomponer parcialmente las pérdidas acumuladas.
Durante los primeros meses de 2025, el empleo permaneció prácticamente sin cambios, pero desde junio de ese año retomó una trayectoria descendente. La contracción continuó durante el segundo semestre de 2025, con una caída promedio mensual de 0,2%, y se extendió durante el primer trimestre de 2026, aunque a un ritmo menor, de 0,1% mensual en promedio.
El informe oficial consideró que las bajas registradas durante los últimos dos meses forman parte de la continuidad del proceso de reducción del empleo asalariado privado.
Por actividad económica, los sectores que aumentaron su empleo respecto del mes anterior fueron Agricultura, ganadería, caza y silvicultura, con una suba de 0,7%; Explotación de minas y canteras, con 0,3%; Actividades inmobiliarias, empresariales y de alquiler, con 0,1%; Servicios sociales y de salud, con 0,1%; y Suministro de electricidad, gas y agua, también con 0,1%.
En sentido contrario, las mayores bajas mensuales se registraron en Pesca, con una caída de 2,9%; Construcción, con 0,5%; Comercio y reparaciones, con 0,3%; Transporte, almacenamiento y comunicaciones, con 0,3%; e Industrias manufactureras, también con 0,3%.
En la comparación interanual, los sectores que mostraron crecimiento fueron Agricultura, ganadería, caza y silvicultura, con un aumento de 1,1%; Servicios comunitarios, sociales y personales, con 0,4%; y Suministro de electricidad, gas y agua y Enseñanza, ambos con una mejora de 0,1%.
Las principales caídas interanuales correspondieron a Pesca, con un retroceso de 5,2%; Intermediación financiera e Industrias manufactureras, ambas con bajas de 4,6%; Explotación de minas y canteras, con 3,9%; y Comercio y reparaciones, con una disminución de 3,2%.
Por otra parte, los resultados de la Encuesta de Indicadores Laborales mostraron que en junio el empleo privado registrado en empresas de diez o más trabajadores de los principales aglomerados urbanos cayó 0,1% respecto de mayo.
La evolución fue algo diferente según la región. En el conjunto de los aglomerados del interior, la contracción alcanzó el 0,2%, mientras que en el Gran Buenos Aires fue de 0,1%. La diferencia estuvo vinculada principalmente con una mayor reducción del empleo en los sectores de Comercio, restaurantes y hoteles en los aglomerados del interior relevados.
Las expectativas de las empresas para el trimestre julio-septiembre, en tanto, muestran un escenario moderadamente favorable. Del 5% de las firmas que prevén cambios en sus plantillas, un 3,2% espera aumentar su dotación y un 1,9% anticipa una reducción. De esta manera, el saldo neto de expectativas se ubicó en +1,3%, levemente por encima del promedio de los últimos dos años.
Según la Secretaría de Trabajo, las perspectivas de contratación para los próximos tres meses mejoraron en la mayoría de los sectores. Las expectativas resultaron especialmente favorables en Construcción e Industria manufacturera, donde se observó un cambio de tendencia respecto del mes anterior y, en el caso de las empresas industriales, una mejora frente a los cinco meses previos.
La principal excepción fueron los Servicios comunales, sociales y personales. Aunque el sector mostró una mejora respecto del mes anterior y comenzó un proceso de recuperación, las expectativas de contratación para los próximos tres meses continuaron siendo negativas.




















