El presidente Javier Milei convirtió la lucha contra la inflación en uno de los principales ejes de su gestión. Después del fuerte salto de diciembre de 2023, el ritmo de aumento de los precios mostró una tendencia descendente, aunque con algunos repuntes. En junio, el IPC había sido del 1,9% y existía expectativa por la posibilidad de que el registro de julio se ubicara por debajo del 2%.
Sin embargo, la inflación de la Ciudad de Buenos Aires alcanzó el 2,9% en julio, impulsada principalmente por factores estacionales. El dato abrió interrogantes sobre la evolución que podría mostrar el índice nacional.
Milei había planteado que la reducción de la inercia inflacionaria, junto con la política de austeridad fiscal, permitiría acercar el índice a cero durante agosto. El mandatario sostuvo que mientras la inflación no llegue a ese nivel, la lucha contra el aumento de los precios no estará terminada.
Para el Gobierno, el déficit fiscal y la emisión monetaria constituyen algunas de las principales causas de la inflación persistente. En ese marco, Milei propuso en las últimas semanas una modificación de la Carta Orgánica del Banco Central con el objetivo de establecer sanciones vinculadas con la emisión de dinero.
La evolución de los precios en Argentina contrasta con la registrada en otros países de la región. Brasil, por ejemplo, registró en julio una inflación mensual del 0,07%, frente al 0,16% de junio. La variación interanual fue del 4,44%, apenas por encima del 4,40% previsto y por debajo del 4,64% anterior.
El Banco Central de Brasil señaló que será necesario mantener durante un período más prolongado una política monetaria restrictiva. Las proyecciones para ese país ubican la inflación en 5,1% para este año, 3,8% para 2027 y 3,2% para el primer trimestre de 2028.
En Colombia, la inflación de julio fue del 0,17%, por debajo del 0,31% previsto, y representó el registro mensual más bajo desde noviembre del año pasado. La variación interanual se desaceleró al 6,03%, frente al 6,14% anterior.
Chile registró en junio una inflación mensual del 0,10% y una variación interanual del 3,50%. En Uruguay, el índice de julio fue del 0,07%, con una inflación interanual del 4,27%.
Paraguay, en tanto, tuvo una deflación mensual del 0,10% y una inflación anual del 1,60%. La baja estuvo asociada con menores precios de carnes, verduras y combustibles, además del fortalecimiento del guaraní.
Perú registró una variación mensual del 0,30% en junio y una inflación acumulada del 3,70%. Bolivia, por su parte, tuvo una deflación mensual del 2,79% y una variación interanual del 4,93%, en un contexto de normalización del abastecimiento de productos luego de las dificultades logísticas registradas durante los meses anteriores.
Con el dato de junio como referencia, Argentina registraba una inflación mensual superior en más de diez veces a la de Brasil. Para alcanzar el nivel de Perú, que tuvo el registro mensual más bajo de la región con 0,30%, el índice argentino debería reducirse 1,70 puntos porcentuales, equivalente a una baja del 85% respecto de su nivel de entonces.
En el caso de Colombia, cuyo registro mensual fue del 0,17%, la reducción necesaria sería de 1,83 puntos porcentuales. En términos interanuales, para alcanzar el 6,03% colombiano, la inflación argentina, que se ubicaba en 33,5%, debería reducirse alrededor de 27,5 puntos porcentuales.




















