La Organización Meteorológica Mundial ha ratificado la intensificación del fenómeno de El Niño, evidenciado por el significativo aumento en la temperatura de la superficie marina en la zona central y oriental del Pacífico ecuatorial desde mediados de agosto de 2026.
Los pronósticos estacionales indican una probabilidad cercana al 100% de que el fenómeno persista desde septiembre de 2026 hasta febrero de 2027. Se espera que El Niño se fortalezca, alcanzando una intensidad muy fuerte antes de llegar a su punto culminante hacia finales de año, y manteniendo sus condiciones al menos hasta principios de 2027, descartando el surgimiento de condiciones neutrales o el retorno de La Niña durante este ciclo.
Bajo este contexto, la tormenta tropical Isaías se formó el miércoles en las cálidas aguas frente al este de México. Los meteorólogos anticipan que podría fortalecerse hasta convertirse en el primer huracán de la temporada del Atlántico, antes de impactar la costa estadounidense del Golfo de México más adelante en la semana.
Isaías se encontraba aproximadamente a 460 kilómetros al oeste de Progreso, México, y a unos 935 kilómetros al suroeste de la desembocadura del río Misisipi, según información del Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos. Presentaba vientos máximos sostenidos de 65 kilómetros por hora y se movía hacia el este-noreste a una velocidad de 13 km/h.
La llegada de esta tormenta coincide con una temporada de huracanes del Atlántico poco activa hasta ahora, influenciada por un fuerte El Niño que interrumpe la formación de tormentas en esa región. En contraste, la actividad de tormentas en el Pacífico ha superado los niveles promedio.




















