El resultado se explica por la eficacia en las áreas. La paradoja de Belgrano es notable: se llevó el partido con tan solo dos remates al arco durante todo el encuentro. A pesar de que Talleres lamentaba dos tiros que se estrellaron contra los postes y se encontraba frustrado por la extraordinaria actuación de Vicentini, el equipo visitante encontró la oportunidad cuando Velázquez lanzó un centro perfecto tras un córner mal ejecutado por el local; tras un rebote de Uvita Fernández, Ramiro Hernandes definió hacia el ángulo superior del arco a los 40 minutos del segundo tiempo.
La derrota resuena aún más en barrio Jardín, ya que las estadísticas subrayan una racha negativa: Talleres no logra vencer en un clásico desde 2018 (cuando ganó 3-0 en el Kempes) y acumula cuatro encuentros sin conseguir marcar un solo gol. Esta situación es inusual para un partido donde, de hecho, mostró una fuerte ambición. Su falta de poder ofensivo en los momentos clave fue alarmante, incapaz de convertir el dominio en festejos.
En la primera parte, Rick había lanzado un aviso con un zurdazo que se estrelló en el palo, tras un desvío de Vicentini, quien fue clave ante la ausencia de Thiago Cardozo (convocado por la selección de Uruguay). En la segunda mitad, la superioridad de Talleres se transformó en un asedio frente a un rival completamente replegado. Con el liderazgo de un destacado Matías Galarza y el dinamismo de Valentín Depietri, el local acosó a un Belgrano que se aferró al enfoque defensivo propuesto por Ricardo Zielinski.
Talleres acumuló ocho remates al arco, incluidos un potente tiro libre de Baroni que impactó el travesaño en los últimos minutos. La falta de un delantero referente, dada la condición física limitada de Diego Valoyes, junto a la solidez defensiva de Belgrano, le impidieron celebrar un gol. Cuando la puntería fallaba, Vicentini se hizo presente para detener un cabezazo de Depietri. Talleres, a pesar de sus mejores momentos, no logró concretar, mientras que Belgrano permaneció favorecido por la suerte típica de un campeón.
El impacto del gol fue como un golpe psicológico devastador. El cierre del encuentro pudo haber significando una diferencia mayor: a los 45 minutos, Zelarayán también disparó al palo tras un manotazo de Unsain, siendo esta la segunda llegada clara del visitante. Talleres se queda con un sabor amargo, ocupando el último lugar en la zona del Clausura en un año para el olvido, mientras que en Alberdi celebran una nueva victoria que puede marcar una temporada inolvidable para Belgrano.
Talleres: Ezequiel Unsain (5); Augusto Schott (5), Matías Catalán (6), Román Riquelme (4), Gabriel Báez (5); Juan Sforza (5), Matías Galarza (6), Franco Cristaldo (3); Rick (5), Valentín Depietri (5) y Diego Valoyes (5).
Belgrano: Manuel Vicentini (7); Leonardo Morales (4), Alexis Maldonado (5), Lisandro López (7), Adrián Spörle (5); Emiliano Rigoni (5), Adrián Sánchez (5), Franco Vázquez (4), Francisco González Metilli (5); Lucas Zelarayán (6) y Lucas Passerini (4).
Cancha: Talleres
Árbitro: Facundo Tello.
Goles: ST; 40 Ramiro Hernándes.
Amonestados: Maldonado, Rick, Rigoni, Vázquez, Schott, Spörle y Depietri.
Cambios: ST; 15m Ramiro Hernandes (8) por Metilli; 26m Nicolás Fernández (6) por Passerini, 32m Alcides Benítez, Santiago Longo y Juan Velázquez por Morales, Vázquez y Rigoni; 35m Giovani Baroni por Cristalo, 31m Valentín Dávila por Rick; 44m Emiliano Chiavassa por Depietri.
Figura: Lisandro López (7).



















