La fiscalinat aclaró que Forquera se había dirigido al predio rural para reunirse con los acusados, quienes se encontraban en esa zona a 32 kilómetros al oeste de la capital provincial. Durante la ocasión, se consumieron bebidas alcohólicas y se compartieron sustancias prohibidas, lo que desembocó en una disputa. La controversia se originó a raíz de una acusación relacionada con el presunto robo de un taladro y un lechón.
El conflicto verbal comenzó entre uno de los imputados, Ricardo Cuevas, y Forquera, a quien se señalaba como responsable del hurto. La discusión escaló, y según lo indicado por la fiscal, los tres acusados —Cuevas, Diego Andrés Zalazar y Daniel Ernesto Di Lena— llevaron a cabo una agresión física severa contra Forquera.
“Continuaron golpeándolo, lo encañonaron colocándole una escopeta en la boca y le provocaron múltiples heridas con dos armas blancas diferentes en sus miembros inferiores y en la zona del abdomen”, agregó la representante del Ministerio Público Fiscal.
Posteriormente, arrastraron a la víctima hacia un área de corrales de cerdos dentro del mismo terreno. “Lo arrojaron dentro del primer chiquero atado de pies, para que muriera en ese lugar”, enfatizó Inaudi, quien estuvo asistida por la letrada Agustina Jarry.
Un testigo adicional presente en el lugar del ataque ha sido fundamental para aclarar los pormenores del crimen. Forquera había estado desaparecido desde el 5 de julio, mientras que el cuerpo fue hallado la semana pasada. Sin embargo, no fue hasta este martes que se logró identificar el cadáver debido a su avanzado estado de descomposición.
La investigación continúa.




















