El operativo requirió una compleja coordinación entre diversos organismos y empresas para trasladar un insumo vital que ayudará a agilizar las tareas preventivas en la ciudad, que desde hace varios días enfrenta complicaciones en la circulación debido a las bajas temperaturas y la formación de hielo.
La llegada del tren fue monitoreada de cerca por las autoridades locales, dado que el cargamento representa un alivio crucial para sostener la operatividad invernal en las calles, avenidas y accesos a varios barrios.
La formación trajo consigo 600 toneladas de sal, esencial para el tratamiento de las vías durante las intensas heladas. Este material fue proporcionado de forma gratuita por ALPAT, mientras que el transporte fue gestionado por el Tren Patagónico, con la colaboración de equipos del Gobierno de Río Negro.
Una vez que la carga fue descargada, el Municipio de Bariloche inició de inmediato su distribución entre seis delegaciones municipales, con la finalidad de abastecer aquellos sectores donde el hielo representa una mayor dificultad para los residentes, el transporte público y los servicios de emergencia.
Para llevar a cabo esta tarea, se destinaron camiones, maquinaria vial y personal municipal, que se distribuyó en diversos puntos de la ciudad para acelerar la entrega del material y garantizar su uso antes de los siguientes días de frío extremo.
El intendente Walter Cortés subrayó la relevancia del operativo y afirmó que la llegada de este recurso permite una mejor planificación ante las bajas temperaturas. “Esto nos va a dar previsibilidad para las calles”, expresó el jefe comunal.
La llegada de la sal se logró gracias al trabajo conjunto entre el Gobierno de Río Negro, el Municipio de Bariloche, ALPAT y Tren Patagónico, quienes coordinaron recursos logísticos ante una situación que impacta en la cotidianidad de miles de vecinos.
Las 600 toneladas estarán destinadas a disminuir la formación de hielo sobre las calzadas, una de las principales causas de accidentes y complicaciones durante el invierno en la región patagónica. La meta es mejorar las condiciones de circulación y garantizar una mayor seguridad tanto para conductores como para peatones.
Más allá de su importancia operativa, la travesía volvió a resaltar el papel estratégico del Tren Patagónico en la conexión de distintos puntos de la provincia y su capacidad para colaborar con las comunidades en momentos en que las condiciones climáticas desafían la infraestructura vial.
Con el cargamento ya distribuido y los equipos trabajando en las calles, Bariloche obtiene un apoyo vital para afrontar las próximas semanas invernales, en las que las heladas seguirán siendo una de las principales preocupaciones en la ciudad cordillerana.



















