El economista Carlos Melconian confrontó al ministro de Economía de la Nación, Luis «Toto» Caputo. Este último había aseverado que un grupo de economistas le exige una devaluación al gobierno para que Argentina recupere la competitividad y mejore su productividad.
La controversia se originó cuando Caputo, durante una alocución en la Bolsa de Comercio de Rosario, profirió la siguiente expresión: “Cuando piensan que la solución es devaluar, me dan ganas de patearles el trasero”.
Ante esto, Melconian replicó: “A mí me gustaría patearles el trasero a tantos que no tienen que ver con la propuesta de devaluar. Que observen un poco a su alrededor, ya que tienen un sinfín de personas a quienes reprender. Entre los economistas que conozco y con quienes converso hace tiempo, realmente no conozco a ninguno que esté proponiendo la devaluación como medida”.
«Caputo no posee un programa económico integral»
En sintonía con lo anterior, el expresidente del Banco Nación afirmó que «ningún profesional serio en Argentina propone la devaluación en la actualidad». Incluso acusó al ministro Caputo de “no contar con un programa económico integral».
“El programa económico de Argentina aún se encuentra a medio camino, no ha eclosionado. No les resulta conveniente inmiscuirse en un problema de estancamiento o retraso del tipo de cambio. En el interín de establecer un programa definitivo en Argentina, que este no lo es, que el dólar descienda resulta perjudicial. No en términos de su caída, sino de que no se ajuste a lo que se denomina precios relativos”, expuso.
Melconian insiste en que nadie solicita una devaluación al gobierno
Finalmente, Melconian sostuvo que Argentina todavía no cuenta con un régimen cambiario y monetario definitivo. E insistió: “Nadie desea devaluar para optimizar la productividad. Basta de proferir tales falsedades. Nadie busca proteger a un ineficiente mediante la devaluación».
«Una cosa es cuando se dirigen a Axel Kicillof, a quienes han gobernado Argentina durante 70 años, y otra muy distinta es cuando dialogamos profesionalmente con seriedad. Que no nos amedrenten más con el tema de la productividad y con que les dan ganas de propinarles una patada en el trasero. ¿A quién se refiere? Si nadie está solicitando eso”, concluyó.




















