El economista y expresidente del Banco Central, Martín Redrado, aseguró que la República Argentina atraviesa una etapa de transformaciones profundas, señalando que el debate económico se ha desplazado de la consideración de retornos al pasado. “La discusión se centrará en el futuro; la regresión no es viable”, sostuvo durante una entrevista radial.
Redrado argumentó que la nación exhibe actualmente una “economía de carácter bipolar”. Detalló la existencia de sectores notablemente dinámicos, tales como la energía, la minería, el sector agropecuario y las finanzas. No obstante, advirtió que una porción significativa del resto de la actividad económica persiste en un estado de “marcada atonía”, sin manifestar indicios claros de expansión.
El economista enfatizó que uno de los desafíos más complejos reside en el mercado laboral. En este contexto, alertó sobre un proceso de incremento de la informalidad del empleo y de lo que denominó “tuberización” de la economía.
A modo ilustrativo, mencionó que en el transcurso de los últimos dos años se registró una pérdida de 201.000 puestos de trabajo formales, mientras se observó la creación de 170.000 nuevos contribuyentes bajo el régimen de monotributo. Para Redrado, este fenómeno conlleva un deterioro en la calidad del empleo y, consecuentemente, en la capacidad adquisitiva de los ciudadanos argentinos.
Críticas a la política económica gubernamental
El expresidente del Banco Central reconoció que el principal logro de la administración actual ha sido la preservación del equilibrio presupuestario y la contención de la inflación. Sin embargo, indicó la ausencia persistente de señales definidas respecto a la orientación de la política cambiaria, monetaria y financiera.
En esta línea, cuestionó la falta de coherencia y las “oscilaciones” observadas en el accionar del equipo económico. Asimismo, afirmó que aún no se ha delineado un horizonte claro en relación con la acumulación de reservas, las tasas de interés y el riesgo país. A su juicio, esta ambigüedad obstaculiza la consolidación del proceso económico.
El desafío prospectivo
Redrado postuló que, de cara al futuro, la Argentina requiere un programa sustentado en tres pilares fundamentales: el consumo, la inversión y las exportaciones. A pesar de ello, advirtió que en el presente el consumo no evidencia la solidez necesaria, dado que los incrementos salariales se encuentran rezagados respecto al índice inflacionario.
Finalmente, reiteró su convicción de que la nación ha superado el debate sobre soluciones basadas en la emisión monetaria o el desequilibrio fiscal. “La regresión no es viable”, insistió. Desde su perspectiva, la próxima discusión no versará sobre un retorno al pasado, sino sobre la formulación de un modelo inclusivo para la totalidad de los 48 millones de argentinos.




















