En relación con el sector turístico, la cotización del dólar es un factor determinante. El incremento de $1.100 a cerca de $1.500 durante el año 2025 constituyó un desincentivo para la salida de ciudadanos argentinos del territorio nacional, lo que ha llevado a los empresarios del rubro a coincidir en que la temporada ha sido “mejor de lo esperado”. En consecuencia, destinos como Brasil y Chile experimentaron un encarecimiento de hasta un 60% en comparación con el período estival precedente. Las reservas efectuadas a último momento, la alta ocupación durante los fines de semana, la disminución en la duración de las estadías y la restricción en el consumo conforman el panorama de reajuste que atraviesa el sector.
Como es habitual en cada verano, se ha generado un debate público acerca del desempeño de la temporada turística. Esta discusión, que a menudo incorpora elementos de índole político-partidista, pretende servir como indicador de la situación económica de la población argentina, aunque solo refleja una porción de la realidad cotidiana de los individuos y, más concretamente, del segmento que tiene la posibilidad de tomar vacaciones.
Este año, los actores del sector empresarial concuerdan en que el inicio de la temporada ha superado al del año anterior. La magnitud de este fenómeno resulta compleja de cuantificar debido a la demora en la publicación de los datos oficiales. Adicionalmente, ante resultados desfavorables, el secretario de Turismo, Daniel Scioli, realizó un notorio esfuerzo por socavar la estadística pública, lo que incluyó la interrupción de la recopilación de datos propios y la rescisión del convenio que la cartera mantenía con el INDEC desde hacía dos décadas.
“Esta temporada está resultando superior a la temporada previa y mejor de lo que anticipábamos; considerábamos que la emigración sería mayor a la que efectivamente se observa”, expresó a Ámbito Daniel Prieto, presidente de la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina (FEHGRA).
Una emigración más onerosa
Según un análisis realizado por la consultora Focus Market, hasta diciembre de 2025 el peso argentino acumuló una depreciación del 36,97% frente al dólar, mientras que la moneda chilena se apreció un 7,3%, el real brasileño un 7,78% y el peso mexicano un 12,98%.
Como resultado, algunos productos típicos de balnearios en Brasil, tales como el queso, el choclo (maíz) y las bebidas preparadas, registraron un incremento superior al 60% para los turistas argentinos en el transcurso del último año. Por su parte, el tradicional circuito de compras de indumentaria y calzado en Chile representa un costo aproximadamente un 52% mayor en esta temporada.
“El tipo de cambio ejerce una influencia. Con la depreciación experimentada este año, los pasajes aéreos constituyen una barrera significativa para una familia promedio, que consecuentemente se orienta hacia el mercado interno”, señaló a este medio Damián Di Pace, titular de la firma. “Además, en comparación con un 2024 que fue muy desfavorable y un 2025 que tampoco fue positivo, un número mayor de argentinos optó por vacacionar, aunque con estadías de menor duración. La estabilidad contribuye”, sostuvo.
El turismo y las modificaciones en los patrones de consumo
Los datos compartidos por diversas fuentes del sector a este medio varían entre el 70% y el 90% de ocupación hotelera, dependiendo del destino y del mes en consideración. No obstante, existe un consenso generalizado respecto a los cambios en los hábitos de los consumidores, ya sea motivado por las ofertas disponibles en línea, la capacidad económica reducida o los esquemas laborales de modalidad híbrida.
“En Cariló, tuvimos un excelente comienzo durante la última semana de diciembre y la primera de enero, con una ocupación cercana al 100%; actualmente nos encontramos en un 90%. Pinamar presenta una situación más moderada, en torno al 70%, con incrementos durante los fines de semana. Para febrero, las proyecciones se sitúan alrededor del 60%, lo que augura una temporada mejor que la anterior, aunque también observamos una tendencia hacia estadías más breves”, indicó a Ámbito Mauro Moyano, presidente de la Cámara de Turismo de Cariló.
Daniel Prieto, quien mantiene contacto directo con representantes de las distintas regiones, afirmó que la ocupación es superior a la del año precedente y anticipó que el fin de semana de carnaval será “muy favorable”. A pesar de ello, destacó una modificación en los hábitos de los turistas, quienes ahora realizan reservas a último momento y optan por estadías más cortas, aunque también hizo hincapié en que el consumo promedio por persona es inferior.
La situación de los teatros en Mar del Plata ilustra esta última observación. El reconocido productor Carlos Rottemberg prevé una disminución del 15% en la venta de entradas este año, a pesar de los esfuerzos del sector por mantener la estabilidad de precios a lo largo de toda la temporada.



















