La Ciudad Autónoma de Buenos Aires ha adoptado una determinación de significativa trascendencia política al modificar la denominación de la calle Venezuela, suprimiendo la referencia a la “República Bolivariana”. Esta acción fue impulsada por la administración porteña como una manifestación de repudio al chavismo y en apoyo a la facción opositora venezolana.
La sustitución de la nomenclatura en la señalética urbana se concretó en las últimas horas y afecta a la arteria que atraviesa los barrios de Monserrat, Balvanera y Almagro, extendiéndose hasta su continuidad en Caballito. Esta iniciativa se enmarca en un contexto regional caracterizado por la crisis institucional en Venezuela y la intensificación de las críticas internacionales hacia el régimen.
Fuentes de la administración porteña explicaron que la eliminación del término “bolivariana” obedece a una definición de carácter institucional y simbólico. El propósito radica en desvincular a la Ciudad de referencias asociadas al modelo político establecido por Hugo Chávez y mantenido por sus sucesores.
La medida se dio a conocer, además, en el contexto de los recientes sucesos en Venezuela, tras la captura de Nicolás Maduro, y de una creciente presión diplomática contra el régimen. En este escenario, la Ciudad procuró emitir una señal inequívoca tanto en el ámbito urbano como en el político.
El mensaje del Jefe de Gobierno, Jorge Macri, en plataformas digitales
Tras la modificación, el Jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, se pronunció en la red social X con un mensaje dirigido a la comunidad venezolana. “Mi agradecimiento a todos los venezolanos que nunca claudicaron frente al horror de la dictadura. Cuentan con mi compromiso para defender siempre la libertad”, manifestó.
La publicación constituyó una respuesta al mensaje de la actriz Catherine Fulop, quien encomió la medida y expresó su gratitud al mandatario porteño. “Gracias por restituirnos parte de nuestra dignidad”, declaró la artista.
Repercusión simbólica y política
Aun cuando la modificación no altera la traza urbana, la sustitución de carteles posee un elevado valor simbólico. Para el Gobierno de la Ciudad, representa una declaración política en defensa de la libertad y los derechos democráticos, consonante con su postura crítica hacia el chavismo.


















