La principal novedad de este jueves es que Lijo ha decidido levantar el secreto fiscal y bancario que pesa sobre el jefe de Gabinete y su esposa Bettina Angeletti.
Desde la Casa Rosada, se repite que esta decisión era esperada en el marco de una investigación sobre enriquecimiento ilícito. La medida busca obtener una visión más detallada de las transacciones financieras de Adorni, Angeletti y de la empresa As Innovación Profesional. La orden judicial abarca cuentas bancarias, tarjetas de crédito, inversiones, préstamos, créditos, billeteras virtuales, así como ingresos y egresos, con la finalidad de contrastar esos datos con las declaraciones patrimoniales y fiscales presentadas.
En este contexto, la mayor preocupación del Gobierno se centra en las transferencias que realizó Adorni para adquirir propiedades, destacando especialmente la casa ubicada en el country Indio Cuá.
La respuesta del entorno presidencial combina tanto respaldo como inquietud. En varios despachos oficiales se expresa que la Justicia está “revoltosa” y no se tienen indicios de que la causa se detenga en el corto plazo. Este diagnóstico se complementa con críticas internas sobre la gestión del vínculo con Comodoro Py, un enfrentamiento que se ha vuelto a evidenciar tras los recientes cambios en el Ministerio de Justicia.
Javier Milei ha optado por mantener a Adorni como vocero y en el Gobierno han descartado la posibilidad de nombrar un reemplazo para comunicar las decisiones oficiales. Además, se niega la existencia de una mesa de crisis y no se ha implementado una estrategia unificada entre los equipos de comunicación para abordar esta situación. “Adorni es su propio estratega de crisis”, se repite con frecuencia. Esta afirmación también refleja la creciente tensión interna entre Karina Milei y Santiago Caputo, la cual se traduce en desconfianza mutua entre sus colaboradores.
Ambos grupos sienten que en las próximas semanas podrían ocurrir nuevos acontecimientos impactantes, con filtraciones, testimonios y eventuales decisiones judiciales que mantendrán el caso en el centro de la atención pública.
“Hasta que presente la declaración jurada y aclare todo este circo, vamos a recibir piñas todos los días”, sintetizan los miembros del entorno oficialista. Javier Milei ha decidido mantener a Adorni en su rol de vocero y, por ahora, descartan un sustituto para comunicar las decisiones oficiales. La ausencia de conferencias de prensa se describe en el Ejecutivo como “temporal”, y el plan es que el jefe de Gabinete retome esta función a mediano plazo, aunque no se ha fijado una fecha específica. “Puede ser la semana que viene, o la siguiente. No está definido”, añaden desde el entorno presidencial.


















